Psicólogo de Parejas
Psicólogo de Parejas
La pareja, formada por dos personas distintas, cada una con su historia familiar, su propia subjetividad y su forma de entender y posicionarse ante la vida, es el marco en el que, a diario, se ponen en juego las distintas habilidades y limitaciones personales de cada uno de los integrantes ante los retos y vicisitudes que la vida plantea y que ponen a prueba constantemente la integridad de la relación y, por tanto, su posible sostenibilidad.
Generalmente, la práctica clínica pone en relieve que la terapia de pareja es una herramienta a la que se recurre en un número importante de casos en los que concurren dos circunstancias:
Tras haber atravesado un periodo más o menos duradero de malestar en su relación que se extiende hasta el momento en que el paciente decide acudir a consulta.
Tras haber intentado solucionarlo mediante recursos propios que casi nunca alcanzan a poner fin al conflicto existente en la relación, sino que, por el contrario, generalmente se traducen en un resultado que termina por complicar aún más la situación precedente entre ellos. Nos referimos a los casos en los que la pareja decide darse un tiempo, “empezar de cero”, tratar de sostener los acuerdos pactados que, irremediablemente, acaban siendo fallidos…
El desconocimiento sobre la dinámica en la que consiste el abordaje terapéutico de la problemática existente en torno al mundo de la pareja y de cómo puede contribuir al restablecimiento del equilibrio en la relación, son los motivos por los que se posterga la visita al especialista.
La consecuencia suele revertir en un empeoramiento progresivo de la situación, un mayor desgaste en la pareja y haciendo del tedio y el desencuentro entre ellos aspectos cada vez más presentes en la relación.
Saber más
El procedimiento de las intervenciones en la terapia de pareja se lleva a cabo de dos formas combinadas entre sí. Por un lado, mediante sesiones centradas en un trabajo conjunto con ambos integrantes a través de las cuales se aislarán los elementos presentes en la relación que dificultan el entendimiento afectando, de esta manera, al equilibrio de la pareja.
Por otro lado y correlativamente, a través de sesiones individuales mediante las que paciente y psicoterapeuta identificarán los aspectos negativos de carácter individual y aquellos estresores de otra índole que tienen una incidencia directa o indirecta sobre la relación.
La casuística abordada en la terapia de pareja es muy diversa y puede estar vinculada desde las dificultades pasadas que pudieron haberse dado en la relación y para las que no se halló una solución satisfactoria, o al menos definitiva, hasta problemas localizados en la actualidad de la relación generados por estresores directos o indirectos que terminan impactando en la pareja.
Las áreas que pueden verse afectadas por el estancamiento de la relación abarcan la mayoría de los ámbitos que comprometen a sus integrantes: relaciones familiares, educación de los hijos, relaciones sexuales, procesos anímicos y/o emocionales, decaimiento de la autoestima…
¿Por qué iniciar una terapia?
Mediante la terapia de pareja se aislarán tantos los aspectos de orden individual como aquellos propios de la relación que bloquean la capacidad de acción de sus componentes en relación a sus problemas, dificultan la comunicación entre ellos e imposibilitan la fluidez y la integridad del vínculo que construyeron en la relación.
“Jamás encontrarás al amor de tu vida, porque el amor no se encuentra…se construye”
Eric Fromm